Moros: ¿héroes o villanos?

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Combatientes moros con los reporteros extranjeros en el avance desde Toledo a Madrid

El rechazo a la inmigración forma parte del mainstream político-social del mundo actual. Pero en España tiene un carácter más específico. Digamos que no hay un rechazo general al inmigrante sino, más concretamente, al moro, al procedente del Magreb, que llega incluso al odio.

Vox lo ha convertido en su principal bandera política y, muy a menudo, el PP no le va a la zaga. ¡Más MUROS y menos MOROS! grita el partido de Santiago Abascal desde su cuenta oficial en Telegram, pidiendo “deportaciones masivas” de inmigrantes ilegales.

Isabel Díaz Ayuso concreta un poco más, dejando claro que “no es lo mismo un tipo de inmigración que otra”. Haciendo referencia a los migrantes de Latinoamérica, la baronesa del PP, ha declarado durante una entrevista en Antena 3, que “es evidente que hay unas culturas con las que tenemos una integración muchísimo mayor”, porque “rezamos la misma religión, tenemos la misma raíz, hemos crecido juntos [y tenemos] la misma cultura”.

La realidad es que, en España, solo un 5,6% de los inmigrantes irregulares son africanos, en general; frente a más de un 90% de América del Sur y Centroamérica, según la Fundación porCausa con datos de 2022. Son números que confirman la hipótesis de que un poderoso móvil de ese odio al moro es religioso-cultural (El PAIS, 15-09-2024).

Sin embargo, hubo un tiempo en la historia de España, en el que la cotización del moro se disparó, alcanzando la categoría de héroe. Fue tras el fracasado alzamiento del 18 de julio de 1936, cuando los moros se alistaron en el ejército de Franco para ir a limpiar de rojos la Península.

Entre 70.000 y 100.000 marroquíes combatieron durante la Guerra Civil en el bando sublevado. Una participación considerable, si tenemos en cuenta que en el bando nacional había alrededor de 800.000 soldados. Aquellas gentes llegadas de Marruecos tuvieron un papel determinante en la guerra, pagando, con más de 20.000 muertos en combate, un elevado tributo de sangre.

En las páginas de El Diario Vasco del 2 de febrero de 1937, leemos unas declaraciones del general en jefe del Ejército franquista de Asturias, loado defensor de Oviedo, realizadas tras un viaje por algunas de las provincias “liberadas” y distintos lugares de Marruecos.

En ellas manifestaba que la gira le había producido una impresión “magnífica. El entusiasmo es admirable en todas partes. Y en Marruecos, algo extraordinario. Los moros son más españolistas que nosotros. No sólo no hay que temer nada por su parte, sino que nos podemos apoyar en ellos con toda confianza. Nos darán todos los hombres que necesitemos”. Declaraciones efectuadas el 27 de enero de 1937.

Bueno, pues hoy ha vuelto la morofobia, definida por Najat El Hachmi como rechazo y discriminación del moro. Una persona que se tiene como opuesto y contrario al español y a quien se atribuye una maldad intrínseca, deslealtad, atraso y fanatismo religioso”. En fin, una baja cotización que lo reduce a la categoría de villano.

Resulta paradójico, que el derecho de los moros a labrarse un futuro en España es defendido por quienes sucumbieron en aquel desastre y, sin embargo, negado por los epígonos y nostálgicos del régimen dictatorial de los ganadores, a cuya victoria ellos contribuyeron con sus vidas.

2 respuestas a «Moros: ¿héroes o villanos?»

  1. Que tenemos más lazos con migrantes americanos que con magrebíes es de perogrullo, -esos que los votantes de IDA llaman sudacas, panchitos y otras lindezas- y que el recuerdo de las tropas marroquíes en la guerra es absolutamente siniestro, también, tropas entrenadas junto a la Legión por los oficiales africanistas protagonistas del golpe de Estado. Criminales por lo que hicieron y para lo que sirvieron, no por su país de origen , etnia o religión. Y sí, en 2025 los que más gritan muro al moro son los que admiran al que tuvo una Guarda Mora hasta que la palmó. Ya sabemos que el conocimiento de la Historia a algunos les molesta mucho.
    Quizá le guste ver el documental «El Laberinto Marroquí » de Julio Sánchez Veiga. Lo vi en Filmin y me pareció interesante..

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